1. Prueba del contador (la más importante)

  1. Asegúrate de que no se esté usando agua en casa (grifos cerrados, lavadora/lavavajillas apagados).
  2. Mira el contador de agua.
  3. Espera 10–30 minutos sin usar nada.

 Si el contador sigue avanzando, hay fuga casi seguro.


 2. Revisa el WC (la causa más común)

  • Abre la tapa de la cisterna.
  • Escucha si hay flujo continuo.
  • Añade unas gotas de colorante o café:
    • Si el color aparece en la taza sin tirar de la cadena → hay fuga.

3. Señales en la factura

  • Consumo más alto sin cambios de hábitos
  • Subidas repentinas en m³
  • Consumo nocturno (cuando nadie usa agua)

 4. Señales físicas en casa

  • Manchas de humedad en paredes o techos
  • Pintura hinchada o que se cae
  • Suelos calientes o con zonas blandas (si hay tuberías empotradas)
  • Olor a humedad persistente

 5. Sonidos extraños

En silencio:

  • Silbidos o “agua corriendo” cuando todo está cerrado
  • Ruidos en paredes o suelo

6. Prueba nocturna

Antes de dormir:

  • Anota la lectura del contador
  • Por la mañana, sin haber usado agua, revisa de nuevo

 Si ha cambiado → fuga segura

¿Porqué es importante mantener las tuberías limpias?